Published On: Fri, Jun 2nd, 2017

REMEDIOS NATURALES PARA TRATAR LA ACIDEZ Y EL REFLUJO ÁCIDO

El reflujo ácido es un problema de salud bastante común, que se caracteriza por un ardor estomacal, una sensación de ardor detrás del esternón que a veces llega a la garganta, e incluso en ocasiones el dolor puede llegar a ser tan severo que se puede confundir con un ataque al corazón.

Muchos consideran que este problema es causado por cantidades excesivas de ácido en el estómago, por lo que se suelen recomendar medicamentos que bloquean la acidez.

Sin embargo, las investigaciones han hallado que en  no pocos, casos este es un concepto erróneo, ya que el problema normalmente ocurre por tener poco ácido en el estómago.

A continuación te mencionamos  remedios naturales para combatir la acidez y el reflujo ácido.

 Vinagre de manzana.

Como mencionamos anteriormente, el reflujo ácido se produce cuando hay muy poco ácido en el estómago. Para mejorar esta condición, puedes tomar una cucharada de vinagre de sidra de manzana crudo y sin filtrar disuelta en un vaso grande de agua.  El vinagre de manzana le ayudará a mejorar el contenido de ácido en el estómago.

 Bicarbonato de sodio.

Las propiedades del bicarbonato de sodio ayudan a neutralizar los ácidos del estómago, sobre todo cuando existe esa sensación de quemadura producida por el reflujo ácido. Para esto basta con disolver media cucharadita de bicarbonato de sodio en un vaso con agua y beber de inmediato. Su consumo de forma habitual no es recomendado, pero si se puede beber en caso de que el dolor sea insoportable.

Aloe vera esta es la planta de la vida.

El jugo de aloe vera tiene propiedades que ayudan a reducir la inflamación estomacal, lo que puede contribuir al alivio de los síntomas del reflujo ácido. Lo recomendado es beber ½ taza de jugo de aloe vera antes de cada comida. Eso sí, es muy importante dejar claro que este jugo tiene un efecto laxante, por lo que no debe exceder su consumo.

El jengibre.
Es una poderosa raíz con propiedades gastroprotectoras que ayudan a bloquear el ácido y a suprimir la bacteria Helicobacter pylori. De acuerdo con investigaciones del año 2007, este ingrediente también es superior al lansoprazol para la prevención de la formación de úlceras, siendo hasta ocho veces más potentes que dicho medicamento. Para aprovechar sus propiedades, se recomienda preparar un té de jengibre, añadiendo 2 o 3 rodajas de jengibre en dos tazas de agua caliente. Se deja reposar y se bebe preferiblemente 20 minutos antes de cada comida.
La betaina.
Otra buena opción para tratar este problema, es tomar el suplemento de clorhídrico de betaína, que se puede adquirir en tiendas naturistas y sin fórmula médica. Podrás ingerir la cantidad necesaria para aliviar la sensación de ardor y posteriormente la disminuyes a una sola cápsula. Incluirla frecuentemente ayudará a que el organismo digiera mejor los alimentos, y además, también ayudará a matar la bacteria H. pylori.
Nunca debe faltar la vitamina D.
La vitamina D juega un papel muy importante en el tratamiento ante cualquier agente infeccioso. Cuando logres tener los niveles de vitamina D optimizados, el organismo también optimizará su producción de, por lo menos, 200 péptidos antimicrobianos que lo ayudarán a erradicar cualquier tipo de infección que no deba estar allí. Para aumentar los niveles de vitamina D, lo recomendado es una exposición al sol apropiada, o también el uso de cámaras de bronceo. También se puede adquirir suplemento de vitamina D oral, pero recuerde que también debe aumentar su consumo de vitamina K2.

La glutamina como suplemento natural.

De acuerdo con una investigación publicada en el año 2009, el daño gastrointestinal causado por H. pylori, se puede tratar con el aminoácido glutamina, presente en alimentos como la carne de res, pollo, pescado, huevos, productos lácteos y algunas frutas y vegetales. Además, también se puede adquirir como suplemento.

Para combatir la acidez y la indigestión ácida, es importante restaurar el equilibrio y funcionamiento natural gástrico. Para esto es importante comer muchos vegetales y otros alimentos de alta calidad, preferiblemente orgánicos.

Consuma regularmente alimentos fermentados para conseguir suficientes bacterias beneficiosas. Esto ayuda a equilibrar la flora intestinal, lo cual combatirá naturalmente la bacteria H.pylori.