Published On: Fri, May 19th, 2017

El dolor de rodillas es el daño del cartílago y así puedes regenerarlo naturalmente

Con el correr de los años y producto de lesiones accidentales, los cartílagos de las rodillas se van desgastando y como consecuencia aparecen la inflamación y el dolor. Nada más desagradable que levantarnos en la mañana y no poder dar ese primer paso que nos paraliza por el dolor punzante.

La solución es lograr regenerar el cartílago dañado o desgastado pero, ¿cómo hacerlo?

Hoy te daremos la respuesta.

La gelatina es un compuesto ideal para mejorar la salud de tendones, huesos y cartílagos, porque precisamente se compone de esas mismas sustancias. Esa misma gelatina que habitualmente consumimos con distintos sabores o que se utiliza en la preparación de postres y mermeladas, se extrae de huesos y cartílagos de animales y nuclea los aminoácidos de los tejidos conectivos necesarios para restaurar articulaciones en los humanos.

Para preparar esta receta que mejorará tu salud ósea y te permitirá sentirte mejor, vas a necesitar:

– 150 gramos de gelatina sin sabor.

– Agua, cantidad necesaria.

Preparación:

Coloca en una taza la gelatina y agrega agua suficiente como para disolverla. Deja reposar esta mezcla durante toda la noche y por la mañana estará lista para consumir. Media hora antes del desayuno, bebe esta gelatina que ya estará un tanto solidificada combinada con una cucharada de miel o yogur o incluso con tu fruta preferida cortada en trozos.

Prepara cada noche una nueva dosis de este remedio casero y bebe a diario. Al cabo de 2 semanas notarás las diferencias.

Algunos consejos útiles:

Más allá de tratar de evitar lesiones que son el principal motivo del desgaste articular y consiguiente dolor, es importante prestar atención a otros factores preventivos que pueden marcar una gran diferencia:

– Mejorar la postura al caminar, y sobre todo al estar sentados.

– Mantener el cuerpo hidratado. No olvides que incluso los huesos se componen de agua.

– Aliméntate de manera sana y equilibrada.- Realiza actividad física de manera frecuente para fortalecer huesos y tendones.

– Si estás muchas horas sentado, cambia de posición cada 30 minutos y estira músculos o camina durante 5 minutos 1 vez por hora para evitar el entumecimiento de los músculos.