Published On: Sun, May 14th, 2017

Descubre cómo tener mayor elasticidad en los músculos

¡No puedo atarme los cordones de los zapatos! ¡No alcanzo el estante más alto! ¡No puedo girar el cuello cuando me llaman! Estas son algunas de las quejas más frecuentes de aquellos que no tienen flexibilidad.

Para tener mayor elasticidad en los músculos es preciso dejar de lado el sedentarismo (en la medida de lo posible), así como también realizar ciertos ejercicios o movimientos que ayuden a estirarnos un poco más.

Conoce más en el siguiente artículo.

¿Por qué es importante la flexibilidad?

Una pequeña cantidad de las personas que hacen ejercicio no realizan movimientos precompetitivos. Y ni qué hablar de los que ni siquiera caminan dos cuadras hasta el mercado.

Sin embargo, los expertos indican que es muy importante mantener los músculos flexibles. Algunas de las razones son:

  • Sirve para mantener una buena condición física.
  • Protege los músculos, tendones y articulaciones de posibles lesiones o heridas.
  • Aporta un mayor rango de movimiento, que influye en la postura física y en cómo nos movemos o desplazamos.
  • Aumenta la posibilidad de desarrollar una fuerza mayor y más vertiginosa.
  • Incrementa las posibilidades de ejecutar movimientos con potencia, es decir, una mezcla entre fuerza y velocidad.
  • Nos permite movernos con más soltura y amplitud.
  • Influye en el rendimiento muscular y ayuda a los músculos a trabajar con mayor libertad.
  • Evita los dolores e impedimentos hacia ciertos movimientos o actividades.

¿Qué ocurre cuando no tenemos flexibilidad en los músculos?

  • Tenemos más posibilidades de lesionarnos, lastimarnos y sufrir dolores.
  • Nos volvemos torpes al caminar, desplazarnos y movernos.
  • Contamos con menos capacidad de reacción.
  • Gastamos menos energía porque el movimiento de los músculos es menor.
  • Sufrimos de más contracturas y problemas musculares.

Tips para ganar flexibilidad

Flexiones laterales

Para aquellos que realizan actividad física, es preciso que dentro de la rutina incluyan unas series previas y posteriores de estiramientos. Los preparadores o entrenadores indican que lo recomendable para una actividad normal y moderada es seis minutos antes de comenzar y nueve minutos al finalizar.

No hay que elongar demasiado los músculos ni estirarlos con violencia. Cuando empieza a “tirar” es preciso detener el movimiento. De a poco se irá adquiriendo mayor flexibilidad.

Mantén la postura 10 segundos seguidos y vuelve a la posición inicial con cuidado.

Para las personas mayores o las que no tienen demasiado espíritu deportista, es bueno que sigan estas recomendaciones:

Estírate por las mañanas

Apenas te levantas, haz algunos movimientos de brazos y piernas para despertarte por completo, incluyendo los músculos y tendones. Esto no solo te dará flexibilidad sino también energía.

Hazlo despacio, porque el cuerpo estuvo toda la noche acostado.

Enfoca la atención en los sitios que desees mejorar

Si tienes poca flexibilidad en los brazos o en las piernas, realiza ejercicios para esas zonas en particular. Una rutina integral puede ayudarte, sin dudas. No obstante, enfócate en el sitio puntual donde te duele o has tenido un episodio de falta de movilidad.

Estira varias veces al día

Según el trabajo o las actividades que realices al día, es preciso que elongues en más de una ocasión en tu jornada, más allá de la rutina de la mañana. Por ejemplo, si trabajar sentado todo el día en el ordenador o escritorio, levántate del asiento y estira los brazos, las piernas y la espalda.

Pasos para ser más flexible

Mantén músculos y articulaciones lubricados

Fortalece los músculos

No empieces ninguna actividad o tarea sin calentar, aunque sea ir a pasear al perro o cuidar las plantas del jardín. Hacer estiramientos no cuenta como ejercicio, no lo olvides.

Estira todos los días

Como ya hemos dicho antes, es vital para ir adquiriendo cada vez más flexibilidad. Hay muchos ejercicios que puedes hacer para estirar tus músculos.

Lleva una dieta adecuada

Dieta anticáncer

Los alimentos que no deben faltar en tu dieta diaria son las frutas, los vegetales, los granos integrales, el calcio y las proteínas. Por nada del mundo te olvides del agua para hidratar el cuerpo, deja de lado la comida rápida y cámbiala por opciones sanas.

Pide asesoramiento

Si te apuntas a una academia o gimnasio, solicita al profesor o entrenador que te explique varios ejercicios para estirar los músculos antes y después de comenzar la rutina.

Si haces levantamiento de pesas debes saber que esta disciplina acorta los músculos. Igualmente debes estirar antes y después del circuito.

Ejercicios de estiramiento para cada parte del cuerpo

Para los hombros

Fortalecer-hombros

Estira los músculos del pecho: coloca el brazo derecho apoyado en el torso, atravesándolo, con la mano apuntando al otro hombro. Con la mano izquierda toma el codo derecho y ejerce una breve presión.

Repite con el otro lado.

Levanta el brazo al costado de tu cabeza y flexiónalo por detrás de la nuca. El codo debe tocar la oreja y la mano el omóplato. Con la otra mano haz una leve presión desde el codo hacia abajo. Repite con el otro brazo.

Para las piernas

Sentado en el suelo, estira las piernas juntas y luego flexiona una, de modo que la planta del pie toque el interior de la rodilla de la otra pierna. Estira el torso para adelante, tratando de tocar con los dedos el pie estirado.

Repite con la otra pierna.

En la misma postura inicial, estira hacia adelante la espalda. A continuación, abre las piernas y lleva el torso hacia uno de los pies, y después hacia el otro.

Para la espalda

Cuidar-nuestra-espalda

Colócate acostado boca arriba en una colchoneta. Apoya ambas manos en el piso y lleva la cabeza hacia atrás, estirando completamente los brazos. La espalda te quedará como un arco. Mantén unos segundos y vuelve a la posición inicial.

De pie, levanta un brazo por encima de la cabeza y muévete para el lateral contrario, para que se estire la cintura y la zona de las costillas. Repite para el otro lado.

En la misma posición inicial, baja a cabeza y la espalda intentando tocar con las manos las puntas de los pies.