Published On: Wed, May 3rd, 2017

10 signos de que necesitas desintoxicar tu cuerpo de inmediato!

Constantemente, el cuerpo humano es atacado por distintas toxinas. Éstas pueden provenir del aire, de la tierra, de los alimentos, o ser producto de algunos procesos metabólicos del organismo.

Es importante saber reconocer algunos de los signos y síntomas que pueden señalar una intoxicación. Algunas veces es posible resolver estos trastornos con tratamientos naturales, como cambios en la alimentación y actividad física. Otras veces, se hace necesaria la atención de un profesional de la salud.

10 signos de que necesitas desintoxicar tu cuerpo de inmediato

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1. Dolores de cabeza

Dado que las causas de las cefaleas son diversas, en principio es aconsejable acudir a un médico, a fin de descartar la posibilidad de cualquier enfermedad o trastorno a nivel cerebral. Pero las cefaleas o los dolores de cabeza frecuentes pueden alertar acerca de la necesidad de desintoxicar el cuerpo. La contaminación ambiental de las grandes ciudades, por ejemplo, puede originar cefaleas. Por eso, una vez descartadas las causas orgánicas, pasar un fin de semana en algún lugar en el que se pueda respirar aire puro –como el campo– suele ser de gran ayuda. Se recomienda repetir este ejercicio cada dos o tres semanas.

2. Flatulencias

De manera normal, el intestino posee sustancias químicas llamadas enzimas que ayudan a digerir los alimentos. Cuando éstas están disminuidas o ausentes, ciertos alimentos no se digieren correctamente, lo cual produce gases molestos a nivel intestinal. La enzima denominada lactasa, por ejemplo, digiere la lactosa de la leche. A medida que el ser humano envejece, la lactasa va disminuyendo en cantidad, lo cual hace muy difícil la digestión de la leche. Esta situación puede ser un signo de que necesitas desintoxicar tu cuerpo de determinados tipos de alimentos.

3. Fatiga

fatiga

La fatiga puede ser un signo de que el cuerpo necesita deshacerse de alguna toxina. Frecuentemente, afecta a personas fumadoras, ya que el cigarrillo disminuye la cantidad de oxígeno en la sangre –elemento fundamental para generar energía– y produce el aumento de otros tipos de gases, que son tóxicos para el organismo. Si eres fumador y te cansas con facilidad, es muy importante que vayas al médico para revisarte los pulmones. Y, por supuesto, que dejes el cigarrillo, lo cual te ayudará también a prevenir otras enfermedades.

4. Insomnio

La dificultad para conciliar el sueño también puede ser un signo de que necesitas desintoxicar el cuerpo. Algunas veces este problema puede estar asociado al estrés, la ansiedad y la depresión, lo cual requiere un tratamiento bien elaborado. Sin embargo, en muchas ocasiones se trata de un problema que se resuelve abandonando las bebidas estimulantes –como el té, el café y el mate– y aumentando la ingesta de agua pura. La recomendación para un adulto es beber ocho vasos (o dos litros) de agua por día.

5. Intestino perezoso

La constipación o el intestino perezoso puede ser consecuencia del consumo de ciertos alimentos bajos en fibras y ricos en grasas y en azúcares refinados. La dificultad para defecar puede ser un llamado del intestino para dejar de comer algunos alimentos y desintoxicar el cuerpo. Pero para resolver este problema, no basta con dejar de comer lo que nos hace mal… Es muy importante añadir a la dieta alimentos ricos en fibras naturales, como las verduras y las frutas, y beber mucha agua.

6. Dificultad para pensar

Es un síntoma bastante subjetivo, relacionado con múltiples problemáticas. Sin embargo, si las dificultades para pensar van asociadas, por ejemplo, al consumo de alcohol, puede tratarse de un aviso: el cerebro necesita desintoxicarse. La primera medida consiste, claramente, en dejar de beber bebidas alcohólicas. Pero también es de gran ayuda realizar actividad física diaria –para eliminar toxinas por medio del sudor– y beber mucha agua, a fin de eliminarlas por medio de la orina.

7. Gastritis

gastritis

La gastritis es una enfermedad que consiste en la inflamación de las paredes estomacales. Esta situación puede deberse a un aumento de la secreción gástrica, a una pérdida de la mucosa protectora, o a una combinación de ambas. A veces, este trastorno involucra una toxina llamada ureasa, producida por una bacteria denominada “Helicobacter pylori”. La gran mayoría de la población occidental es portadora de esta bacteria, aunque no todos presentan síntomas. El tratamiento indicado son los antibióticos, aunque existen alimentos que pueden ayudar a eliminar esta bacteria.

8. Diarrea

Se denomina diarrea al aumento en la frecuencia de las deposiciones, a la disminución de la consistencia de la materia fecal, o al la combinación de ambas situaciones. La diarrea puede revelar la intoxicación del intestino. Una de las causas más frecuentes de intoxicación es la mala cocción de los alimentos, o su lavado deficiente. En estos casos, es importante consumir alimentos livianos y bien cocidos, y mantenerse hidratado. Y en caso de que el cuadro empeore, acudir al médico de inmediato.

9. Mal aliento

La halitosis o mal aliento es un signo compartido por varias patologías, entre ellas la diabetes. Esta enfermedad genera un aliento afrutado, producido por unas toxinas llamadas cetonas, que aparecen cuando el cuerpo no logra utilizar la glucosa de la sangre para producir energía. La cetoacidosis diabética puede convertirse en un trastorno grave que requiera tratamiento médico de urgencia. Por eso, es preciso prestarle atención a este síntoma. Y en caso de padecer diabetes, el control de la alimentación y la toma de los medicamentos indicados son fundamentales para evitar la cetoacidosis y, con ella, el mal aliento.

10. Ictericia

Se denomina ictericia al color amarillo de la piel y las mucosas. Ésta se produce por el aumento de la bilirrubina en la sangre, el cual puede responder a diversas causas. También la intericia puede ser signo de que es necesario desintoxicar el organismo, principalmente si se están ingiriendo fármacos que pueden alterar el normal funcionamiento del hígado. Por eso, es muy importante consultar con un médico antes de comenzar a tomar algún fármaco o de dejar de hacerlo.

Fuente e imágenes: eHow